miércoles, julio 20, 2005

Adivinanza n+1. Ande esta el feo de vacaciones.

Pues eso queridos cofrades, que dadas las fechas en las que nos encontramos me he visto obligado a tomarme unos dias de vacaciones, a la vista de la foto a ver quien sabe donde. Por cierto este a;o estoy la feria en el pueblo, nos podiamos animar a hacer alguna cofradia, digo yo, y si hay quorum por supuesto.

miércoles, julio 13, 2005

Adivinanza III

A mi también me gustas las adivinzanzas y los juegos de lógica.
En este caso es algo tan sencillo como resolver esta suma.

Espero impaciente las soluciones.

viernes, julio 08, 2005

¿Jaro?

¿Es este nuestro jaro?
Pregunto angustiado, aquel jaro al que no le dimos de comer en aquella aciaga cofradia que nos toco un disgusto con el feo.
Menos mal que el Habanero, que sabe cosas de esas del Zen y to eso, descubrió una manera de quitarnos el estrés de ese día (2cv+envaina mediante).
Joder con el jaro, y encima es de la rama de los onsurbes tamien y fijaros si el facha es malo que tampoco lo dejó de comer... Los lios de las estirpes que cualquiera les mete mano, mu pronto tenian el facha y el por ahí algo sin desalindar y por eso, a lo mejor, no lo dejó de comer con nosotros ( no será que no venía preaprao de navajilla y to) y nos toco de reñir con Andujar, que se atufó y se fué y estuvo un montón de cofradias sin ir
Anda, anda, si al final le hicimos un favor con no dejalo de comer...(al jaro digo a Andujar le podemos hacer pocos)

martes, julio 05, 2005

La Lotería de Babilonia

Como todos los hombres de Babilonia, he sido procónsul; como todos, esclavo; también he conocido la omnipotencia, el oprobio, las cárceles. Miren: a mi mano derecha le falta el índice. Miren: por este desgarrón de la capa se ve en mi estómago un tatuaje bermejo: es el segundo símbolo, Beth. Esta letra, en las noches de luna llena, me confiere poder sobre los hombres cuya marca es Ghimel, pero me subordina a los de Aleph, que en las noches sin luna deben obediencia a los Ghimel. En el crepúsculo del alba, en un sótano, he yugulado ante una piedra negra toros sagrados. Durante un año de la luna, he sido declarado invisible: gritaba y no me respondían, robaba el pan y no me decapitaban. He conocido lo que ignoran los griegos: la incertidumbre. En una cámara de bronce, ante el pañuelo silencioso del estrangulador, la esperanza me ha sido fiel; en el río de los deleites, el pánico. Heráclides Póntico refiere con admiración que Pitágoras recordaba haber sido Pirro y antes Euforbo y antes algún otro mortal; para recordar vicisitudes análogas yo no preciso recurrir a la muerte ni aun a la impostura. Seguir leyendo